Columnas de opinión de tema libre y sesiones de disertación de un tema en común y coyuntural de actualidad global y colombiana. Con una visión desde el exterior y los efectos de la cotidianidad de los colombianos, con un lenguaje simple y contundente (no violento) de la opinión de los panelistas quienes conforman este proyecto

Foto Camilo

Camilo Antonio Rodríguez Vega.

¡¡El norte polar- EEUU y su influencia!!

Cuando decidimos iniciar la conversación respecto a la influencia que ejerce estados unidos sobre Latinoamérica, quise cambiar la formulación de la pregunta. Creo que no hacerlo, nos acomoda en el espacio común que día a día vivimos bajo el ejercicio de ver el poder soberano ejercido por el hermano mayor, bajo el yugo del abusón y peor aún, bajo la perspectiva dictatorial que solo continua con la retórica que por tanto tiempo se ha mantenido desde que existe el tutelaje establecido por los Estados unidos o como se le ha denominado a “la estrella polar” u o el “el coloso del norte”.

Si bien es un reto pensar en ello, quiero compartir experiencias valiosas que representan una oportunidad maravillosa en la reestructuración la relación.

Y para ello debo remitirme a lo esencial que puede ofrecer un país como Colombia, al foco que bajo mi experiencia representa decididamente las oportunidades que no se alojan en la oferta tradicional de productos y servicios donde la ciencia y la tecnología inclinan la balanza entorno a los Estados unidos de norte América. Sino por el contrario a la oferta turística y de experiencias alternas que no existen en América del norte, y probablemente en ninguna parte del mundo.

En una apuesta decidida por la búsqueda de especies de fauna y flora única que solo existe en Colombia y que de forma sistemática ha sido descuidado por todos los gobiernos y donde quienes estudian estas áreas terminan marginadas, ganando una miseria y/o trabajando por profunda convicción, mas no como una alternativa real de progreso y futuro.

Para esto, tengo que evocar a Chucho- Él fue mi guía en la aventura al nevado del Tolima. Un hombre joven, calculo yo cercano a los 35 años, apacible, lleno de vida y una sonrisa brillante en el fondo de un rostro con arrugas, pecas y rastros de la huella por la alta exposición del sol. Un hombre que entiende lo que significa el paso de los años y la exposición del cuerpo a rigurosos estados físicos; que solo al entender la fragilidad de la inclemencia del tiempo, entiende que es insostenible en el largo plazo, bajo una rutina de tan altos compromisos físicos como lo es el alpinismo o el montañismo, principalmente.

Recuerdo que, durante el recorrido y el ascenso, hablamos de los distintos sonidos de las especies, de los espacios y la oferta de la fauna y la flora, de sus comportamientos y de lo que esto representa para el ser humano. Pero parece ser una pésima e ineludible costumbre colombiana desprenderse del factor económico. Y Chucho me hizo saber que en este tipo de actividades la Inequidad tambien se hace presente ya que como en todo. Al ser el eslabón final de cualquier cadena, recibían las sobras de los dividendos repartidos por quienes les contrataban.

Chucho, un “pelado” (Hombre joven) Intenso, lleno de ilusiones por vivir, biólogo, encontró su vida en las aves. Después de subir inclementes picos una y otra vez, en el parque nacional los nevados, exponer su vida por muchos arrojados quienes como yo tuvimos el gusto y el placer de caminar con él, dijo basta.

Basta de deslumbrarse con mágicos amaneceres, acondicionar su cuerpo y lidiar de cuando en vez con clientes irrespetuosos y arribistas de las circunstancias mundanas.

Así pues, Chucho, como le apodamos de cariño al llamarse Jesus, tiempo después me hizo saber su decisión de emprender su negocio. Abrir su oferta de servicios para ornitólogos o amantes de este universo y ahí, desde su trinchera, poder invertir la pirámide evitar mirar a Norte América como el norte universal y que muchos miren a su pequeño universo como el norte de sus intereses y aventuras.

Ya que, como excursionista, estaba cerca de ganar 60 dólares por un grupo de 6 a 8 personas con los riesgos que ello implica, y hoy con un grupo de 6 u 8 americanos puede encontrar réditos superiores a los 800 USD por excursión. Con sus viáticos cubiertos, con un respecto irrestricto por el cuidado del habitad y por la protección a ultranza de lo que para él. Hoy, significa el territorio, las especies, las aves y los bastos, profundos y poderosos paisajes por los que camina frecuentemente, entre la Orinoquia, el amazonas, y parte de la región central, mayoritariamente.

Alejado de su amada montaña, pero rodeado de pasividad, silencios enriquecedores, sonidos exquisitos y avistamientos soñados. Desde donde él representa la bondad de quien piensa fuera del molde. Y de quien vive de sus pasiones y amores mas profundos por contar su historia y no permitir que sea contado por otros.

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