Tunja : la ciudad que quedó congelada
La ciudad de las tres F’s: fría, fea y falduda. Así muchos le dicen a Tunja. Una ciudad que parece no avanzar, cuyo mérito es ser la capital del departamento y conectar ese centro con la ruralidad, aunque la ciudad no deja de ser rural.
La ciudad estudiantil, dicen, pero que aún sigue esperando una biblioteca digna de tal mención, una tarifa diferencial para estudiantes en el transporte público; y en donde el primer colegio público de Colombia, el Colegio de Boyacá, hoy enfrenta siete hallazgos con incidencia fiscal por valor de 350millones de pesos aprox, en una investigación adelantada por parte de la Contraloría de Tunja .
En la ciudad que históricamente representó el epicentro de grandes transformaciones políticas del país, recientemente se conoció la noticia de la destitución del alcalde de Tunja, Mikhail Krasnov. La procuraduría General de la Nación, a través de un fallo que, a mi juicio, carece de sentido de la proporcionalidad y de interpretación sobre las finalidades del derecho, estimó que, teniendo en cuenta que la inscripción del profesor Krasnov como candidato a la alcaldía de la ciudad se produjo siendo contratista de la UPTC, se encontraba inhabilitado para presentarse a las elecciones.
Un contrato de 8 millones de pesos para asesorar un semillero de investigación de una universidad del orden nacional, le costó al alcalde Krasnov no solo la destitución, sino 14 años de inhabilidad. Posiblemente no solo fue el contrato el origen de la sanción, sino haber sido el símbolo de la inconformidad de las y los electores tunjanos, que en esta ocasión castigaron a la clase política tradicional y eligieron como alcalde a un profesor universitario de nacionalidad rusa.
Como muestra del congelamiento del que ha sido víctima la ciudad por parte de esta clase política, expondré solo uno de las tantos casos de las que pudiéramos hablar: el Parque Biblioteca, en donde hay parque pero no biblioteca. Por la ausencia en su construcción en el marco del Contrato N °424 de 2010 por un valor de aproximadamente $4mil millones de pesos, cursa ante la Contraloría municipal un proceso de responsabilidad fiscal que se encuentra aún a la espera de decisión. En dicho proceso hay dos exalcaldes involucrados: Arturo Montejo (partido liberal) y Fernando Flórez (partido verde), así como a John Carrero, excandidato a la misma alcaldía por el Partido Verde y actual gerente de Tierra Sua, una sociedad de economía mixta que realiza trabajos de arquitectura, urbanísticos y obras civiles.
La ciudad no solo lleva 15 años esperando un fallo, sino que sigue acumulando atraso y casos impunes de corrupción.
Creo que el desarraigo que me a culpa por esta tierra, es una rabia inconsciente hacia una institucionalidad que ahoga los sueños de la juventud, y en donde parece no haber escapatoria porque la ciudad no ofrece opciones, y cuando parece haberlas, quedan reducidas al bolsillo de los corruptos.
Soy consciente de mis raíces, pero me cuesta saberme hija de un territorio en donde nada avanza mientras yo veo que en otras partes del mundo si se siguen buscando respuestas a la desigualdad. Quizás es mi arrogancia, pero al mismo tiempo es la impotencia de ver mis expectativas frustradas ante la realidad.
Tunja me vio nacer, crecer; formarme académica, política y profesionalmente, y todo esto gracias a las personas que he tenido la fortuna de cruzarme en el camino. Mi vida sin lugar a dudas se hizo en este terruño, así como mis ambiciones y deseos de salir para no volver, o volver y que muchas cosas sean diferentes.
Mi orgullo y convicciones están ligados a las personas con las que he crecido. Mi mamá y mi hermana -ninguna de las dos en Tunja- , mis amigas del colegio -las dos por fuera del país actualmente-, mis amigos y amigas de la universidad, mi familia, el círculo feminista y la familia crossfitera etc. A su fuerza le debo todo, y a ellos y ellas espero retribuirles la grandeza de permanecer y dar frutos en una tierra árida, de abrirse espacio a sí mismas y a otros y otras.
Su dulce y contundente movimiento es el que construirá los cimientos de una tierra que corresponda al tamaño de sus sueños, y que arrebatara de las garras de los saqueadores del erario, el destino de las futuras generaciones que merecen tener opciones, oportunidades, libertad para tomar decisiones, espacios para compartir y construir, y memoria para construir su propio relato. No el de la ciudad de las tres F’s, en la que muchos crecimos, y que alimentó en muchos la añoranza de la pequeñez humana que prioriza el interés propio por encima del colectivo, sino el de la “noble y leal” con la que seguimos soñando, en donde como pregonan en las plazas públicas, se forjó el inicio de una patria soberana.
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