Columnas de opinión de tema libre y sesiones de disertación de un tema en común y coyuntural de actualidad global y colombiana. Con una visión desde el exterior y los efectos de la cotidianidad de los colombianos, con un lenguaje simple y contundente (no violento) de la opinión de los panelistas quienes conforman este proyecto

Nicolás Devia Buitrago.

La diferencia entre un migrante y un turista

La diferencia entre un migrante y un turista, es el dinero que lleva en su bolsillo, es la exclusión social e interesada de visitar tierra ajena, es una guerra consensuada entre las condicionas de vida mejor, y es que las fronteras que fueron ideológica y estructuralmente fortalecidas en el último siglo, una vez consolidada la invasión europea, justo cuando las minas del potosí habían sido vaciadas a borbotones, o los buques de oro americano habían llegado a puertos europeos satisfaciendo las monarquías inglesas y españolas, un símil entre la historia Europea y Áfricana; la necesidad de aislar y excluir se torna un acuerdo mutuo entre naciones, como cuando los ladrones protegen y blindan sus casas con el dinero del botín, no es casual que sean los saqueadores quienes más fortalecen sus fronteras y políticas migratorias.

Lo que parece ser un hecho necesario ante la seguridad de las naciones, el desarrollo de políticas públicas nacionales, esta lleno de aporofobia, la bondades del desarrollo producto de los saqueos en los últimos siglos, la exclusión de las generaciones derrotadas ha generado a todas luces una desigualdad económica evidentemente, un saqueo no sólo a nivel cultural sino ideológico y ético, estos países emergentes, termino acuñado a la desventaja económica producto de sus propios hechos, esta plagada de malas intenciones como si nuestros líderes tuvieran la misma esencia de saquear lo publico. Esos hechos sumados a una desventaja en términos de desarrollo de más de doscientos años, se evidencian en la ausencia de recursos públicos para desarrollarse, para vivir dignamente y en estándares de modernidad, esa exclusión evidente ha impulsado a que miles de personas sin oportunidades de origen en sus países, decidan a todas costa migrar en busca de una vida más dignas al menos en términos económicos, sin importar el esfuerzo que que deja miles de víctimas, en el año 2024 se cree que 400.000 personas atravesaron el Darién, generando 174 muertes en la mayoría de casos registrados por causas violentas, las principales nacionalidades de migrantes fueron venezolanos, ecuatorianos, colombianos, chinos y haitianos; quienes en la travesía enfrentan riesgos de violencia sexual, actores armados que se hacen al control de estas zonas estratégicas, obtienen cerca de 125 dólares como peaje por el paso, se estima que pudieron haber obtenido como fruto de su actividad delincuencial cerca de 57 millones entre enero y octubre de 2023.

La esencia del sueño americano (averiguar origen) sigue vigente, la intención de esa vida soñada, comporta en esencia mano de obra barata.

El sueño americano se originó en los fundamentos ideológicos de Estados Unidos durante su independencia en el siglo XVIII, cristalizándose conceptualmente en 1931 cuando el historiador James Truslow Adams lo definió como la creencia de que cualquier persona, sin importar su origen, puede prosperar a través del trabajo duro y la determinación en una tierra de oportunidades.

Esta idea se alimentó de las promesas de la Declaración de Independencia sobre la igualdad de oportunidades, la expansión hacia el oeste, y la posterior industrialización que convirtió a Estados Unidos en una potencia económica mundial. Su influencia en América Latina comenzó a intensificarse desde principios del siglo XX a través de la diplomacia, las inversiones estadounidenses, la expansión de Hollywood que difundió imágenes de prosperidad americana, y programas como la Alianza para el Progreso en los años 60, creando una aspiración generalizada hacia el modelo de vida estadounidense que se manifestó en patrones migratorios masivos, la adopción de productos culturales americanos, y la implementación de políticas económicas neoliberales en la región. A nivel global, el sueño americano se expandió especialmente después de la Segunda Guerra Mundial cuando Estados Unidos emergió como superpotencia, influyendo en Europa a través del Plan Marshall, en Asia mediante la reconstrucción de Japón y Corea del Sur, y posteriormente en África y otras regiones a través de programas de desarrollo, inversión extranjera directa, y la exportación cultural masiva que llevó a millones de personas worldwide a ver a Estados Unidos como el destino último para lograr movilidad social ascendente, prosperidad económica y libertades individuales, convirtiendo el sueño americano en un fenómeno global que ha motivado migraciones transnacionales, políticas de desarrollo inspiradas en el modelo estadounidense, y una aspiración cultural universal hacia los valores de individualismo, consumismo y meritocracia que caracterizan la sociedad americana.

Sin embargo el destino no es muy ideal aunque parezca, los oficios fuertes y despreciables relegados para el migrante en especial indocumentado, se supeditan al de mayor esfuerzo, que pasa desapercibido ante lo lucrativo que aparenta ser solo por el hecho de que en sus países harían lo mismo por un valor miserable.

En termino educativos el tema no es distinto, ni aislado, la educación al ser más un bien esencial dado sus altos costos se confunde con un actor del mercado, precios, colores, prestigio institucional, de todo tipo, en especial los posgrados son altamente costosos, lo que a su vez sostiene desigualdades vigentes estableciendo imposibilidades para que los estratos socioeconómicos bajos, se les impida superar esas brechas económicas.

La fronteras con un tipo de violencia consensuada, una forma de exclusión frente a los más pobres, un forma de considerar aptos a solo quienes cuentan con recursos económicos para superar las barreras trasnacionales, una especie de cosificación a la que nos hemos acostumbrado, sin destacar en que medida o no tenemos acceso al mundo, ese del que algunas naciones se apropiaron por casualidad o destino, la existencia de las fronteras perpetua la desigualdad, mientras tanto habrá una inmensa mayoría renegando su origen, y deseando a todas luces alcanzar una nacionalidad ajena, no por el patriotismo sino por la condición de vida predominante.

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